lunes, 30 de abril de 2007

sobre las campañas políticas

Las campañas políticas tienden a ser agresivas por estas latitudes. La solidaridad no existe en las campañas ya que se debe vencer al enemigo. Se diluye la representación que cada candidato posee por el mero hecho de personificar esa campaña. O sea, los sectores a los que representa no son tomados en cuenta puesto que hay una disputa entre personajes y no entre éstos e ideas, acciones, propuestas, intenciones, etc. Por eso, lo más visibles es que se deja a un lado el paquete de propuestas (si es que existen) para gobernar el distrito. El debate (ídem anterior) se hace llano, superficial, y por demás inverosímil.

Por otra parte, los ciudadanos tendemos a unir la cara del aspirante con un símbolo: Filmus con una escuela hecha con dudosos fideicomisos, Telerman con un subterráneo lleno de franceses homosexuales, Macri con una niña carenciada con la camiseta de Boca. Las relaciones directas entre el sujeto (Macri, Telerman, Filmus) y el objeto (escuela, subte, niña carenciada -para M. es un objeto, claro) son lugares comunes de los ciudadanos, que se prestan a imágenes que atraen e hipnotizan.

Y continuando con los ciudadanos, no se sabe qué porcentaje realmente le cree a los principales candidatos. La votación se podría decir que se mueve en un sentido de Second Best, eligiendo al "menos malo". A su vez, se estila ir a votar sin hacerse cargo de lo que se elige, con lo cual se delega al gobernante la dirección de su distrito (claro que es él el máximo responsable, pero lo que se delega es la participación ciudadana en el quehacer público).

Puede entenderse un poco más porqué ciudadanos y gobernantes se comportan de la manera que ya sabemos. Lentamente, las palabras compromiso y responsabilidad dejan de ser comunes para todos.


Por una nueva opción. Votate, votame.


SLAVOJ ZIZEK
Jefe de Gobierno 2007

votate, votame.

No botes tu voto

Si querés una ciudad que labure, que sea limpia, que cuide a sus habitantes, que responda frente a conflictos... votate. votame.

SLAVOJ ZIZEK
Jefe de Gobierno 2007


votate, votame.

sábado, 21 de abril de 2007

Lo que usted tanto esperaba

Si pensó que ya nada podía modificar una actitud. Si pensó que al volver la vista algo aparecería. Si pensó que ya no me encontraría. Procedo a informarle, estimado pensador/a, que he vuelto.

Quizás usted esperaba que yo satisfaga sus necesidades más literarias, que le dore la torta de la pulsión escritora, que llene de encantos y maravillas este lugar tan abierto al Mundo pero sumamente desconocido por él. Bueno, no espere eso, plis.

A los argentinos siempre nos ocurre este tipo de cosas: esperar un Mesías para que solucione los problemas tan graves que sufrimos. Pero sabemos, señor, señora, que no existe tal Mesías -o por lo menos debemos pagar la cuenta de teléfonos porque lo llamamos y da el contestador-, que no hay nadie que pueda solucionar problemas por nosotros mismos, que aquellos no son tan graves, y que no sufrimos tanto respecto a otras latitudes.

Claro que siempre hay excepciones. Porque, como sabemos, lo que usted tanto esperaba es a mí. Todos los días abriendo este sitio para encontrarse con el mismo recauchute de palabras en una confesión pedorra -aunque el público diga "no es pedorra, che"-; siempre preguntándose porqué Slavoj no escribe. Y ahora yo (al límite), entre el deleite de ver los pedidos de ustedes, arrodillados a la pc para que escriba, y mis incontenibles ansias de observar su desesperación, teniendo el poder en mis manos, por fin hago pública mi aparición.

Con un público tan deseoso de este Mesías, y con éste tan concentrado en reforzar su liderazgo, en un lugar tan sencillo como este (me refiero a la web), podremos entender que todo esto se parece bastante a los chascos que tenemos como candidatos a lo que usted, señor, señora, desee.

Sin más,

el candidato del pueblo que los parió
SZ

lunes, 9 de abril de 2007

Confesión pedorra

En los últimos días nada me acercó a esta nueva forma de mostrar lo que uno escribe. No quería pasearme por las teclas, ni recordar una anécdota interesante para plasmarla por escrito. Me ausenté de aquellos sitios que están a la derecha de la pantalla (allá --->), porque tenía que revisar todos y cada uno de ellos, leerlos detenidamente, dejar comentarios y demás. Mi concentración pasó por Tjasa, amigos y lecturas de facultad. Vomité. Dormí hasta tarde. Miré varias películas de Gudialen. Me asqueé de huevos con sorpresa. Fui a algún que otro restaurant, pero preferí el serivicio de mesa de mi hogar vacío. Aunque lo que más marcó mi falta de hábito escritoril es que tuve un cerebro desnutrido, carente de ideas cosquilleantes o ridículas como para exponerlo.

Punto.
SZ

viernes, 30 de marzo de 2007

Solicitada

Hay momentos en la vida en que las personas pierden el control y todo se les desvanece de sus manos. Esto produce desesperación o alivio, depende el caso. Aunque esta vez, no sabemos cómo clasificar este mismísimo instante en que una persona ha perdido su poder sobre sus actos.

Conocemos bien a esa persona: nos descubrió, interrogó, nombró y demás. Temimos ser parte de abusos y hasta utilizaciones sin sentido (lo fuimos, claro está). Sabemos que aquella nos considera, aunque por lo general tiende a confundir a las demás personas, inclusive a nosotras.

En fin, pretendemos con esta solicitada acrecentar nuestro poderío, mostrar al mundo nuestras mutaciones y perdurabilidad, e inculcar una nueva forma de comunicación, la interpretativa. No abogamos por frases como "todo el poder a los soviets", o "el Estado soy yo", de la cuales se ufanaron varios autoritarios y algunos teóricos; sino que intentamos hacerles ver la escisión existente entre lo que se nombra y lo que es (o parece ser), es decir, que las personas dan un significado a las cosas -y por ende no están enquistadas en algo y punto.

Este es nuestro poder, el poder de las palabras.

SZ

PD: el Sr. Slavoj Zizek se opuso rotundamente a firmar esta solicitada. Pero debido a nuestra insistencia y a técnicas de atropello empleadas por nosotras, el citado consideró oportuno rubricar este escrito con sus iniciales. Nuestra principal justificación es que debido a nuestra aún relativa autonomía, su blog es la forma de expresarnos. Muchas gracias.

martes, 27 de marzo de 2007

Filtro-nariz

"Hola. Vengo por mi rino-sinusitis". El doctor me estrechó su brazo. "Claro, acá está la placa. ¿Tan mal sacadas están? Suelo hacer las placas en ellugar de siempre". Sin pedir permiso, se presentó como un orador experto en filosofía, aunque a veces revisaba su costado médico: "Lo acabo de revisar y su nariz está fenómeno. Usted no tiene rino-sinusitis, aunque en otro momento se lo haya dicho el médico anterior que menciona".

No entendía nada. Había ido para que me diera la receta del Nasonex, un par de pastillas desconocidas y para que me abra un poco el interior de mis fosas. Pero ahora estaba arribando a conclusiones psíquicas, psicológicas y psicodélicas que me enfermaban más de lo que estaba -si es que lo estaba. Según él, todo provenía de un temor a acercarme al mundo exterior, reflejado en ese filtro-nariz situado entre mi cuerpo y lo de afuera.

"¿O sea que no tuve esto en este último tiempo?" Entonces se vislumbraba cuál el acertijo del simpático hombre de blanco: relajarme. "Yo también pensé que era psicológico, pero no como para creerme esto". Me ordenó buscar un masajista, un kinesiólogo, un mejor psicólogo (o bien sólo plantear el tema del filtro-nariz), tomarme quince minutos por día para relajarme y descomprimir mis músculos.

Mi vida entonces puede estar plagada de médicos que tiran abajo toda mi estructura de cartas de truco. Eso. Truco. Solo yo puedo creerme lo que mi anterior médico había dicho ("Rinitis y sinusitis, tome esto", en sus palabras). De hecho pasé 237 días durmiendo mal, me retiré de al menos cuatro partidos de fútbol a mitad de tiempo, me generó un 30% más de migrañas que hace un año y me hizo estornudar bastante más de la cuenta. Pero todo era un truco y nada de eso había ocurrido. Bueno... sí. Sucedió y me desperté de mala gana en la mañana del 238. Debido a ese truco tambalean los momentos que viví.

Me doy cuenta que puedo generarme mil problemas y que, como experto en el arte de desconocer la medicina, el diagnóstico será complicado o al menos delicado. Ayudado claro está por algunos reputados clínicos, y estimulado por mi propio cerebro, llego a conclusiones que necesitan urgencia. Pero, más tarde, otros doc's aparecen y echan pestes sobre mis postulados e iniciativas. Me hunden y recomiendan que revise mis varios años de terapia porque este tema no fue tratado debidamente. ¿La prueba? No hay rino-sinusitis.

Hay algo muy grave aquí. Todo hace notar que soy muy maleable, como un títere. Algunas ideas que formé de mí mismo pueden ser erradicadas -como hizo el nuevo médico con la teoría del anterior- por mi persona de forma sencilla. Veo el ejemplo con el filtro-nariz. Pensé por mucho tiempo que mis problemas más fuertes acerca de la relación con ese exterior eran algo menor. Error. Y no solamente que no son algo menor sino que -yendo a lo crítico de este tema- no tengo la más remota noción de cómo entender siquiera qué me ocurre con ese exterior.

SZ

viernes, 23 de marzo de 2007

Apologizek


Disculpen
Mente en construcción


Slavoj Zizek volverá a escribir en unos días.

(o no)


(o quizás por la nochecita)