La vida fue para el señor L. una cuestión de azar. De niño tuvo grandes fracasos, pero la gravedad de su mala suerte se hizo cruda cuando abandonó ciertas estupideces de joven y conquistó otras estupideces de adulto. Esa extraña ruleta dejaba la bolilla en el casillero de él, aunque sus apuestas siempre eran equivocadas.
Cansado de recibir golpes de objetos animados (movidos por ánimas o espíritus, supuestamente), de fracturarse distintas partes de su cuerpo con frecuencia, de arruinar fiestas y cumpleaños al momento de su arribo, y otras desgracias de un típico jettatore, decidió estudiar los motivos de su mal.
No contento con su idea, el señor L. prometió vengarse de quienes lo ridiculizaban o le huían considerándolo un "demonio de nube negra". La mala suerte le debía tocar a otros, por lo que era razonable que él mismo -demonio personificado- generara esas acciones negativas.
La investigación de su patología metafísica le demandó tiempo de biblioteca. Se hizo habitué de varias. Lo consideraban ya un amigo, que paseaba diariamente por los muebles lustrados de instituciones prestigiosas y por las estanterías de organizaciones de menor perfil. Visitó asociaciones, fundaciones, ministerios públicos, bibliotecas populares, barriales,
y demás centros con libros a disposición de la gente.
Su conocimiento sobre aquel síndrome de jettatore que le afectaba incrementó notablemente. Tal es así que el señor L. utilizó de manera eficiente mecanismos para reducir su producción de mala suerte. Claro, lo había aprendido luego de investigar cuatro años ininterrumpidos. De hecho, las lámparas, los libros y las mesas se le caían menos en las bibliotecas, ya que alteraba el rumbo de sus acciones de forma constante y milimétrica. Cambiaba lapiceras (y sus cartuchos) cada dos días, zigzagueaba de vereda a vereda el recorrido hacia su casa, compraba alimentos sin adherezos, etc.
Existía sí, una nueva costumbre en el señor L.: hacer propios los libros de las bibliotecas. Aquello representaba apoderarse del conocimiento, y por ende tener el control de su problema. Con la calma adquirida en su larga estadía en las bibliotecas, comenzó a recoger ediciones antiquísimas de incunables. Pronto llegó a tener hasta dos ediciones de La Ilíada, los Miserables y La Biblia (también había que distraerse). Juntó 1.738 libros en 6 años.
El señor L. sigue acusando dolores de espalda, de estómago e incomodidades diversas. No por aquellas falencias comentadas al principio, sino por su estilo de extracción de libros que no le pertenecen -pero que posee. Hace poco un amigo (quien me comentó de la existencia de este tal "L") que trabaja en mesa de entrada en una biblioteca conocida, se atrevió a filmarlo. Era tarde, el señor L. nunca más volvió.
SZ
PD: si desean saber de sus andanzas, visiten http://youtube.com/watch?v=IlOZXMcaOCQ
jueves, 24 de mayo de 2007
jueves, 17 de mayo de 2007
historia que no es pero será
en los próximos días aparecerá en este lugar una pequeña historia basada en hechos reales sobre un ladrón de biblioteca.
ya vuelvo
SZ
ya vuelvo
SZ
martes, 8 de mayo de 2007
short and to foot
"El ser humano es injusto por naturaleza", dijo un amigo mío hace unos días. Agregó que es agresivo, ambicioso, egoísta y otras palabras irreproducibles. "Por eso -continuó- hay que salvarse de la catástrofe y tratar de estar bien uno". Mi amigo (claro ejemplo de su propia idea -o sea, de ser un humano egoísta, por ejemplo) tiene un espíritu algo individualista. Prefiere aceptar esa injusticia y ambición humana antes que tomarla con pinzas. Parece sencillo pronunciarse por esto y sentenciar: "Bueno, muchachos, no queda otra que la guerra civil, el enfrentamiento, la corruptela y los ladrones por temor a una amenaza latente".
Amén.
SZ
Amén.
SZ
lunes, 30 de abril de 2007
sobre las campañas políticas
Las campañas políticas tienden a ser agresivas por estas latitudes. La solidaridad no existe en las campañas ya que se debe vencer al enemigo. Se diluye la representación que cada candidato posee por el mero hecho de personificar esa campaña. O sea, los sectores a los que representa no son tomados en cuenta puesto que hay una disputa entre personajes y no entre éstos e ideas, acciones, propuestas, intenciones, etc. Por eso, lo más visibles es que se deja a un lado el paquete de propuestas (si es que existen) para gobernar el distrito. El debate (ídem anterior) se hace llano, superficial, y por demás inverosímil.
Por otra parte, los ciudadanos tendemos a unir la cara del aspirante con un símbolo: Filmus con una escuela hecha con dudosos fideicomisos, Telerman con un subterráneo lleno de franceses homosexuales, Macri con una niña carenciada con la camiseta de Boca. Las relaciones directas entre el sujeto (Macri, Telerman, Filmus) y el objeto (escuela, subte, niña carenciada -para M. es un objeto, claro) son lugares comunes de los ciudadanos, que se prestan a imágenes que atraen e hipnotizan.
Y continuando con los ciudadanos, no se sabe qué porcentaje realmente le cree a los principales candidatos. La votación se podría decir que se mueve en un sentido de Second Best, eligiendo al "menos malo". A su vez, se estila ir a votar sin hacerse cargo de lo que se elige, con lo cual se delega al gobernante la dirección de su distrito (claro que es él el máximo responsable, pero lo que se delega es la participación ciudadana en el quehacer público).
Puede entenderse un poco más porqué ciudadanos y gobernantes se comportan de la manera que ya sabemos. Lentamente, las palabras compromiso y responsabilidad dejan de ser comunes para todos.
Por una nueva opción. Votate, votame.
Por otra parte, los ciudadanos tendemos a unir la cara del aspirante con un símbolo: Filmus con una escuela hecha con dudosos fideicomisos, Telerman con un subterráneo lleno de franceses homosexuales, Macri con una niña carenciada con la camiseta de Boca. Las relaciones directas entre el sujeto (Macri, Telerman, Filmus) y el objeto (escuela, subte, niña carenciada -para M. es un objeto, claro) son lugares comunes de los ciudadanos, que se prestan a imágenes que atraen e hipnotizan.
Y continuando con los ciudadanos, no se sabe qué porcentaje realmente le cree a los principales candidatos. La votación se podría decir que se mueve en un sentido de Second Best, eligiendo al "menos malo". A su vez, se estila ir a votar sin hacerse cargo de lo que se elige, con lo cual se delega al gobernante la dirección de su distrito (claro que es él el máximo responsable, pero lo que se delega es la participación ciudadana en el quehacer público).
Puede entenderse un poco más porqué ciudadanos y gobernantes se comportan de la manera que ya sabemos. Lentamente, las palabras compromiso y responsabilidad dejan de ser comunes para todos.
Por una nueva opción. Votate, votame.
SLAVOJ ZIZEK
Jefe de Gobierno 2007
votate, votame.
Jefe de Gobierno 2007
votate, votame.
No botes tu voto
Si querés una ciudad que labure, que sea limpia, que cuide a sus habitantes, que responda frente a conflictos... votate. votame.
SLAVOJ ZIZEK
Jefe de Gobierno 2007
votate, votame.
Jefe de Gobierno 2007
votate, votame.
sábado, 21 de abril de 2007
Lo que usted tanto esperaba
Si pensó que ya nada podía modificar una actitud. Si pensó que al volver la vista algo aparecería. Si pensó que ya no me encontraría. Procedo a informarle, estimado pensador/a, que he vuelto.
Quizás usted esperaba que yo satisfaga sus necesidades más literarias, que le dore la torta de la pulsión escritora, que llene de encantos y maravillas este lugar tan abierto al Mundo pero sumamente desconocido por él. Bueno, no espere eso, plis.
A los argentinos siempre nos ocurre este tipo de cosas: esperar un Mesías para que solucione los problemas tan graves que sufrimos. Pero sabemos, señor, señora, que no existe tal Mesías -o por lo menos debemos pagar la cuenta de teléfonos porque lo llamamos y da el contestador-, que no hay nadie que pueda solucionar problemas por nosotros mismos, que aquellos no son tan graves, y que no sufrimos tanto respecto a otras latitudes.
Claro que siempre hay excepciones. Porque, como sabemos, lo que usted tanto esperaba es a mí. Todos los días abriendo este sitio para encontrarse con el mismo recauchute de palabras en una confesión pedorra -aunque el público diga "no es pedorra, che"-; siempre preguntándose porqué Slavoj no escribe. Y ahora yo (al límite), entre el deleite de ver los pedidos de ustedes, arrodillados a la pc para que escriba, y mis incontenibles ansias de observar su desesperación, teniendo el poder en mis manos, por fin hago pública mi aparición.
Con un público tan deseoso de este Mesías, y con éste tan concentrado en reforzar su liderazgo, en un lugar tan sencillo como este (me refiero a la web), podremos entender que todo esto se parece bastante a los chascos que tenemos como candidatos a lo que usted, señor, señora, desee.
Sin más,
el candidato del pueblo que los parió
SZ
Quizás usted esperaba que yo satisfaga sus necesidades más literarias, que le dore la torta de la pulsión escritora, que llene de encantos y maravillas este lugar tan abierto al Mundo pero sumamente desconocido por él. Bueno, no espere eso, plis.
A los argentinos siempre nos ocurre este tipo de cosas: esperar un Mesías para que solucione los problemas tan graves que sufrimos. Pero sabemos, señor, señora, que no existe tal Mesías -o por lo menos debemos pagar la cuenta de teléfonos porque lo llamamos y da el contestador-, que no hay nadie que pueda solucionar problemas por nosotros mismos, que aquellos no son tan graves, y que no sufrimos tanto respecto a otras latitudes.
Claro que siempre hay excepciones. Porque, como sabemos, lo que usted tanto esperaba es a mí. Todos los días abriendo este sitio para encontrarse con el mismo recauchute de palabras en una confesión pedorra -aunque el público diga "no es pedorra, che"-; siempre preguntándose porqué Slavoj no escribe. Y ahora yo (al límite), entre el deleite de ver los pedidos de ustedes, arrodillados a la pc para que escriba, y mis incontenibles ansias de observar su desesperación, teniendo el poder en mis manos, por fin hago pública mi aparición.
Con un público tan deseoso de este Mesías, y con éste tan concentrado en reforzar su liderazgo, en un lugar tan sencillo como este (me refiero a la web), podremos entender que todo esto se parece bastante a los chascos que tenemos como candidatos a lo que usted, señor, señora, desee.
Sin más,
el candidato del pueblo que los parió
SZ
lunes, 9 de abril de 2007
Confesión pedorra
En los últimos días nada me acercó a esta nueva forma de mostrar lo que uno escribe. No quería pasearme por las teclas, ni recordar una anécdota interesante para plasmarla por escrito. Me ausenté de aquellos sitios que están a la derecha de la pantalla (allá --->), porque tenía que revisar todos y cada uno de ellos, leerlos detenidamente, dejar comentarios y demás. Mi concentración pasó por Tjasa, amigos y lecturas de facultad. Vomité. Dormí hasta tarde. Miré varias películas de Gudialen. Me asqueé de huevos con sorpresa. Fui a algún que otro restaurant, pero preferí el serivicio de mesa de mi hogar vacío. Aunque lo que más marcó mi falta de hábito escritoril es que tuve un cerebro desnutrido, carente de ideas cosquilleantes o ridículas como para exponerlo.
Punto.
SZ
Punto.
SZ
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